|
Consejos |
|
|
Salud |
|
Enfermedades Bronquiales Infantiles |
|
¿Qué es?
|
Las enfermedades respiratorias o infecciones respiratorias agudas (conocidas por la sigla IRA) son una causa recurrente de consulta médica en niños. De hecho, según estadísticas del Ministerio de Salud, cuentan por el 60% de las consultas infantiles en Chile, tanto en atención primaria como en urgencia.
Aunque existen síntomas comunes como dificultades para respirar, sibilancias, fiebre y tos, las afecciones bronquiales en niños son causadas por una gran variedad de agentes infecciosos, la mayoría virus (entre otros, el virus sincicial y el adenovirus) y otras por bacterias. Las enfermedades respiratorias altas son las que afectan la parte alta de la cara (nariz, garganta, oído medio) y las bajas, las que afectan la parte baja del sistema respiratorio (laringe, tráquea, bronquios y pulmón).
Algunas de las expresiones más comunes de enfermedades respiratorias en niños son: resfrío común, bronquitis obstructiva, bronquiolitis, faringoamigdalitis, laringitis obstructiva, bronconeumonía, neumonía y asma.
Las infecciones respiratorias agudas (IRAs) a veces pueden manejarse en la casa. El concepto agudo no significa
grave sino que la enfermedad comenzó a desarrollarse de manera reciente.
|
|
|
¿Por qué se produce?
|
|
Las enfermedades respiratorias en niños se producen por el contagio con virus o bacterias.
Su incidencia es más alta en temporada invernal, ya que su propagación se ve favorecida por las bajas
temperaturas y en algunas ciudades como Santiago por la polución ambiental.
|
|
¿Cómo se trata?
|
Es importante saber distinguir la gravedad de los síntomas que afectan a un niño, debido a que las afecciones respiratorias pueden ser episodios frecuentes, especialmente en los primeros años de vida.
Si el pequeño presenta congestión nasal, fiebre hasta 38.5 °C y dolor de garganta discreto pero en general mantiene un estado anímico normal y conserva el apetito, el problema se puede manejar en casa, a través del consumo de líquido y analgésicos-antipiréticos como el paracetamol, en las dosis habituales que su médico le haya indicado. Es importante recordar que los descongestionantes no se deben usar en menores de 6 meses y no existe evidencia de que sean útiles en el tratamiento de resfríos en niños menores de 6 años.
Se debe acudir a una consulta médica cuando la fiebre se extiende por más de dos días o reaparece después de haber bajado por uno o dos días, cuando hay dolor o supuración de oídos, dolor de garganta intenso, tos con flema o el niño respira más rápido de lo normal.
Se debe acudir inmediatamente a un servicio de urgencia cuando hay visible dificultad respiratoria. Esto es, uno o más de estos síntomas: cuando el niño respira hay aleteo nasal, hundimiento de las costillas o color azulado en labios o uñas.
|
|
|
|